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(Estereo)tipo

La periodista Ángeles Lucas firmó en El País del pasado 2 de los corrientes, un pequeño reportaje sobre las vicisitudes por las que han pasado los candidatos a ser seleccionados como figurantes en la próxima entrega de la exitosa serie Juego de tronos. No es uno nada asiduo de las series, lo que no quiere decir que les reste mérito alguno sobre todo si, como parece que está ocurriendo, los espectadores las consumen cada vez más en su versión original. El caso es que disfruté, entre sorprendido y divertido, de la multiplicidad de datos que se vertían en el documento y no pude por menos que entregarme a una reflexión que la autora nos había (puede que inteligentemente) hurtado.

El caso es que, como Vds. sabrán, la productora estadounidense HBO decidió incorporar un 'nuevo reino' a la escena de la trama y se fijó, para ello, en los paisajes urbanos y rústicos de la sevillana Osuna. Se trataba de recrear Dorne, "un mundo caluroso y racial" (citando a Ángeles Lucas) para las aventuras de la quinta temporada.

Por muy lejano que estuviera en el tiempo real o ficticio, había que 'poblar' el territorio con congéneres. Y ahí se empieza a poner la cosa interesante. Se calcula que harán falta 500 extras (100 hombres y 400 mujeres -vaya Vd. a saber porqué en esta proporción-) y, en cuanto se filtra la noticia, ésta corre como un reguero de pólvora: en pocas semanas, se postulan espontáneamente cerca de 100.000 personas.

Empieza, pues, a quedar más patente que nunca que los gestores del proceso deberán fijar unos criterios claros y contundentes que permitan evitar imponer un impopular numerus clausus. Y dichas 'condiciones de admisión' acaban por conocerse:

. joven,

. esbelto/a,

. moreno/a,

. cabello sin teñir,

. piel sin tatuajes,

. dispuesto/a a mostrar el torso desnudo si el guión lo requiere.

estereotipo2Esto no es sino un estereotipo, asociado a la idea que se hacen los productores de la serie (gente del Norte) y, porqué no decirlo, cualquier habitante del planeta que haya oído hablar de España, del tipo humano que puebla la Piel de Toro. Por otro lado y bien mirado, se trata de un estereotipo necesario para distinguir convenientemente todo aquello que vaya suceder en Dorne de lo que podrá acontecer en los otros reinos. Concluyo, pues, que, desde el punto de vista cinematográfico, se trata de unos criterios razonables y pertinentes.

Como pobladores de la Península Ibérica que puedan ser Vds., ¿cuántas personas creen que cumplieron con esos seis condicionantes? Asómbrense (ése fue, al menos, mi caso): 4.000 (cuatro mil). Lo que se presta a toda una retahila de conclusiones:

a. somos menos ibérico-meridionales que lo que creemos o lo que fuimos,

b. las modas y los regímenes alimentarios nos están cambiando,

c. tenemos una mejor opinión de nuestro aspecto que la que de él tiene el vecino,

d. nos sigue habitando un pudor fundamental que neutraliza nuestro pretendido exhibicionismo en las redes sociales (aquí me refiero sobre todo a ellas. Sinceramente, no concibo que a un chaval le dé reparo mostrarse semidesnudo ante las cámaras).

Supongo también que los regidores extranjeros se quedarían patidifusos de la 'eficacia' de la primera criba operada casi tanto como yo. Todos estábamos errados. Y es que no hay nada mejor que intentar aplicarle un estereotipo para retratar a quien sea.

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