benny
  • Home
  • Noctámbulos
  • Benny del Paso
  • No te miento si no me lo pides

Mitologías terrenales

mitologias1

Existe un país en el que una pequeña comunidad vive en extensos latifundios. Existe una comunidad de hombres y mujeres con una mitología arraigada a un trozo de tierra. Existen hombres y mujeres que reclaman su descendencia europea y su lengua Afrikaner como la piedra angular de su unidad cultural. Hay una comunidad afrikáner en Sudáfrica que sigue manteniendo su lealtad al expolio colonial y niegan la tragedia infligida a los indígenas de esa tierra, alegando su misión civilizadora y adjetivando de bárbaros al pueblo africano. Hay un grupo de hombres y mujeres que denuncian la ejecución de un genocidio en Sudáfrica contra el pueblo afrikáner por el bárbaro negro. La tierra y el titular de ésta siguen desempolvando heridas no cerradas. Estamos en 2018.

mitologias2El año se inauguró con el anuncio de una posible reforma, si fuese necesario, de la Constitución sudafricana para profundizar en la restitución de la justicia en el país. Una de las misiones del gobierno del ANC ha sido la restitución de tierras a las victimas de la expoliación ejecutadas por los gobiernos del National Party desde 1948. Las alarmas empezaron a sonar en los oídos de la comunidad expoliadora. La restitución en Sudáfrica se traduce en cambio de titularidad de la tierra. Colisión del derecho a la propiedad y el mecanismo de restitución: la expropiación. Terror.

La reacción de la comunidad afrikáner propietaria de latifundios en Sudáfrica fue inmediata. Abanderado por una asociación que reclama representar los intereses de la minoría afrikáner sudafricana. Afriforum es una asociación de granjeros y agricultores comerciales afrikáners con expertos juristas en derecho civiles y con capacidad financiera para retar en los tribunales a la administración sudafricana. Desde el 2006, lidera la defensa de los derechos de los afrikáners en todos los ámbitos de la sociedad. De la mano del sindicato Solidaridad, que existe desde los tiempos de las guerras Boer contra los británicos, denuncian la discriminación que dicen sufrir su comunidad, blanca afrikáner. Desde su lanzamiento Afriforum se ha hecho visible con sonados juicios contra el sistema educativo por no permitir que los colegios públicos impongan la religión calvinista que profesan sus miembros, o por exigir que la lengua vernácula para la educación pública sea el afrikáner. El simple debate sobre la titularidad de la tierra en un país en el que el estado sólo posee el 23%, y el 77% restante sigue en manos privadas y mayoritariamente blancas, provoca urticaria a la comunidad que representa Afriforum.

El lanzamiento de una campaña, para recoger afiliados y simpatizantes de la comunidad afrikáner a nivel internacional, ha desatado encuentros y desencuentros diplomáticos. El tema elegido para la campaña de sensibilización por la causa afrikáner es el genocidio. Sin pelos en la lengua, Afriforum ha tensado músculo y ha movilizado a sus soldados para esparcir datos estadísticos sobre la ejecución del genocidio de afrikaans en Sudáfrica, una comunidad que representan un total de 35.000 individuos en el país. El tour de Afriforum por Estados Unidos, Australia, Bélgica, ha cosechado algunos resultados. El Ministro de asunto exteriores australiano, Peter Dutton, lanzó un órdago: los granjeros blancos mitologias3están siendo perseguidos y merecen protección con visas especiales de un país civilizado. Con la misma incontinencia verbal que Trump, Dutton desencadenó un conflicto diplomático que finalizó con una disculpa del Gobierno australiano a los sudafricanos por el error de confundir propaganda nacionalista afrikáner con datos fehacientes.

Ya en el 2014 Afriforum intentó que su discurso de comunidad en peligro de extinción fuese aceptado como posibilidad. Presentó alegatos sobre el número in crescendo de asesinatos de granjeros y agricultores afrikáners en el país, ante la Comisión de derechos humanos sudafricana (SAHRC). La institución garante del respeto y protección de los derechos fundamentales en el país, publicó el resultado de su investigación negando contundentemente, con datos estadísticos, que existiese un motivo racial en esos asesinatos. A pesar de que sí existe algunos ataques motivados por odio racial o hostilidad racial, las evidencias muestran que el peso motivacional es criminal. Punto.

En un país con uno de los índices más altos de asesinatos por año en el mundo. En 2016/2017 un total de 19.016 sudafricanos fueron asesinados, con un promedio de 52 asesinatos por día. El número de granjeros, agricultores afrikáners asesinados en el mismo periodo fue de 74, es decir seis asesinatos por mes. Calculando 74 asesinatos por año en una comunidad de 35.000 miembros, sería necesario 432 años para eliminar a todos los granjeros y agricultores afrikáners de Sudáfrica. La polémica está servida.

mitologias4El presidente de la república tuvo que contestar en el parlamento a la pregunta sobre restitución de la tierra a las víctimas de la expoliación. En su respuesta el presidente lanzó varios datos, siguiendo la estela dibujada por Afriforum, desvirtuando la realidad. En la enumeración de datos, el presidente  describió la labor del gobierno democrático restituyendo más de 3 millones de hectáreas. Citando una auditoría sobre la situación de la propiedad de la tierra realizada en el 2017, convenía que los ciudadanos blancos poseen el 72% de las granjas individuales en el país, los ciudadanos coloured el 15% , los indios el 5% y la mayoría de la población, ciudadanos negros, sólo poseen el 4%. Y continúo con aspecto de género. Los hombres poseen el 70% de las propiedades y las mujeres el 30%. Los datos utilizados por el Presidente se limitan, en el mismo informe de la auditoria, a un porcentaje de la propiedad de la tierra del 33.4% del total de las granjas y plantaciones agrícolas comerciales sudafricanas (que representan el 94% de la tierra en el país).  Las estadísticas oficiales dibujan un panorama menos trágico, y menos atractivo para el clamor popular.

Mientras lanzan datos sobre el cadáver, el granjero afrikáner de Limpopo habla. “!Los negros creen que les hemos robado su país! Hemos construido este país, muéstrame cualquier sitio que los negros hayan construido. !No hay!. No pueden construir, sólo destruir.”. Mitologías de los pueblos, quién nos protege contra ellas.

Imprimir

Winnie

winnie1

El dos de abril se anunció la muerte de Winnie Nomzamo Madikizela-Mandela. Una mujer hermosamente indomable que luchó por la liberación de su pueblo y su género. Mama Winnie se ha ido al año de celebrar por todo lo alto su octogenario aniversario. Un funeral de estado ha despedido el cuerpo de la que fue conocida como la esposa de Nelson Mandela fuera de las fronteras sudafricanas, y como la madre de la nación dentro de ellas. Cinco años separan la despedida de Nelson y de Winnie. La melancolía te aplasta el pecho como una pesada losa, al reconocer tiempos difíciles en la búsqueda de referentes que disipen nuestras ansiedades presentes. Referentes que refuercen nuestras convicciones y alienten a no sucumbir a nuestra mediocridad.

De Winnie se ha escrito todo. Demasiado papel publicado surgido de la maquinaria propagandística del autoritario régimen y replicado sin cortesía periodística en el resto del mundo. Sus secuelas siguen reabriendo heridas mal cerradas en la sociedad sudafricana. Unos días después de la muerte de la mujer más emblemática del partido ANC, la emisión de un documental ha desencadenado replicas y contra replicas por las acusaciones vertidas en este documental dirigido y producido por franceses. El asesinato de un joven de 14 años, winnie2Stompie Seipei, a finales de 1988 por uno de los entrenadores del club de futbol Mandela, patrocinado y secundado por Winnie, aceleró la maquinaria propagandística del régimen Apartheid para desacreditar al movimiento de liberación en plenas conversaciones sobre la futura transición democrática.

El juicio contra Winnie en 1991, por su implicación en el secuestro, tortura y muerte de Seipei, fue criticado por ser otra más de las maniobras encubiertas del gobierno de William de Klerk para dividir al ANC en la mesa de negociación. A pesar de no existir evidencias que acreditaran que Winnie fuese instigadora del crimen, y que el único testigo acusador era Jerry Richardson, condenado a cadena perpetua en 1990 por el asesinato de Seipei. Winnie fue denostada y arrinconada por muchos de sus camaradas que no compartían su radicalismo en la lucha contra el régimen autoritario. Más tarde se descubriría que Richardson fue un infiltrado de las fuerzas de seguridad del Apartheid y Seipei fue asesinado por descubrir su traición. El documental francés, premiado en el pasado festival de Sundance, sirve como escaparate del discurso elaborado por la propaganda que el Apartheid, con tanto ahínco y recursos, desarrolló en los últimos años del régimen.  Junto a las palabras de Winnie, también oímos a jefes del STRATCOM, unidad dentro del gobierno Apartheid dedicado a diseñar campañas de propaganda, describiendo los detalles de la operación de descrédito que el aparato opresor llevó a cabo contra Winnie. 40 periodistas a sueldo de STRATCOM publicaron artículos sobre las heridas de una mujer infligidas por el sistema que quiso asesinarla en vida.

A pesar de que el documental busca revelar las maliciosas maniobras del sistema del Apartheid para distorsionar y desacreditar al movimiento de liberación ANC y sus líderes. El resultado final ha provocado un maremoto de sentimientos encontrados y discursos que buscan construir héroes endiosados sin fisuras y perfectos. La historia no contada por sus protagonistas, y acreditada por documentos, deja abierta la puerta a la maquinación de discursos que encajen con la realidad que queremos transmitir. En el documental, deslumbramos el resentimiento de una Winnie herida al recordar la parte más oscura de su pasado como activista anti-Apartheid. Desapariciones, torturas, asesinatos en las calles de Soweto a manos de una banda de jóvenes que formaban parte del llamado club de futbol Mandela y que ejercían como sus guardaespaldas privados. Gracias a la Comisión de la Verdad y Reconciliación, en 1997 conocimos como ese grupo de jóvenes fue objetivo del aparato de represión con incursión de infiltrados.winnie3Los líderes del ANC en el exilio intentaron hacer entrar en razones a la indomable Winnie para que cerrará el club de futbol, donde jóvenes de Soweto creían representar el ejercito dentro del país bajo la dirección de su comandante mayor, Winnie, y tomarse la justicia por su mano. No fue posible. Winnie estaba en guerra dentro del país, mientras sus líderes se encontraban en el exilio o en Robben Island.

En los años 80, las townships para residentes africanos bullían en violencia. Tras el levantamiento estudiantil de Soweto en 1976, los jóvenes tomaron la palabra y impusieron su radicalismo en la lucha callejera contra el régimen. El sistema del Apartheid tuvo que decretar varios estados de emergencia, y multiplicar las operaciones policiales secretas de infiltrados en el movimiento de liberación para desacreditarlo. Tiempos difíciles. La desconfianza a ser traicionados por compañeros, vecinos, familiares a sueldo del enemigo estaba al orden del día. Winnie era parte de ese espíritu revolucionario que necesitaba devolver el golpe. Vivía entre ellos, hablaba como ellos, y cargaba sus ataúdes hasta la tumba. Esa Winnie de los 80 y 90 fue denostada por los que iniciaron las negociaciones con el régimen para poner en marcha la transición democrática que finiquitó el Apartheid en 1994.

Con la muerte de la madre de la nación, acusaciones sobre quién estuvo junto ella, y quién no, han brotado como setas tras la lluvia. Sus hijas abrieron sus corazones y sus rencores el día de su adiós. Acusaron de deslealtad a aquellos que no entendieron a su madre y no supieron protegerla contra la maquinaria propagandística del Apartheid. Zenani, y Zindzi reivindican emplazar en el mismo pedestal de la lucha contra la dictadura a su madre Winnie Mazikilela-Mandela y a su padre Nelson Mandela. Políticos populistas de todos los signos han saltado a la piscina de la desinformación. winnie4En la mayoría de los procesos de transición democrática desde regímenes autoritarios se establece un pacto de amnistía que suele implicar un pacto de no agresión histórica. Correr una tupida cortina para esconder las atrocidades del pasado. La pérdida de la memoria histórica nos convierte en vulnerables.

Winnie entró en el club de las mujeres valientes e indomables con sólo 23 años. Su boda con Nelson Mandela y su compromiso inquebrantable por la liberación de su pueblo la transportó al monte Olimpo. Gracias a su cordura y a su fuerza de espíritu, por luchar en el lado correcto de los justos, podemos leer de primera mano sus diarios escritos durante sus 491 días de aislamiento en una celda. Una mujer que sobrevivió a uno de los más terribles y temidos métodos de tortura, el confinamiento aislado sin acceso al contacto humano ni a la luz del día. El opresor quiso romper su alma, y casi lo consiguió. Su marido quiso sacarla del país junto a sus hijas antes de que el régimen opresor empezara a golpearla. Winnie dijo no. No quiso abandonar a su pueblo en el sufrimiento. El sistema patriarcal sudafricano quiso hacer desaparecer su identidad y ella se rebeló reivindicándose como Nomzamo Madikizela. Inspiró y reclutó a miles de jóvenes para el movimiento de liberalización. Se convirtió en la madre de la nación por aclamación popular. Años de claros y oscuros en la vida de una mujer que llegó desde un pueblo rural en el Cabo occidental y se quedó con nosotros para protegernos del diablo. Winnie se ha ido. Huérfanos del mundo, Dios salve a la reina.


Imprimir

Recambio

recambio1

La hora llegó. Cinco años, dos elecciones nacionales y unas municipales han sido necesarios para finiquitar la presidencia de Jacob Zuma. El partido que gobierna el país, el ANC,desde la instauración de la democracia, ha sentenciado al ostracismo político a uno de los agentes más devastadores de los últimos 30 años. Corrupción, malversación de fondos, nepotismo, amiguismo... una retahíla de -ismos que han dejado devastado, moralmente y económicamente, al país. Jacob Zuma, el hombre que se hacía llamar 'del pueblo'. Un populista que prometió lo que no tenía intención de cumplir. Llegó al poder en el año 2009 de la mano de comunistas y sindicalistas y deja el trono gubernamental para hacer cola en la antesala judicial, que le condenará o le absolverá de todos los delitos perpetrados en su camino al poder. El defensor de la idiosincracia Zulu ha caído en desgracia y democráticamente.

recambio2Un ejercicio democrático de recambio de presidentes sin turbulencias. El presidente más contestado en las antesalas de tribunales, en donde se ha traslado el ejercicio de rendición de cuentas desde que el parlamento, con mayorías absolutas del partido de Zuma, ANC, ha sido incapaz de supervisar y controlar el ejercicio del gobierno en el país. La sucesión de evidencias publicadas de malversación de fondos públicos para la reforma de una casa rural en un palacete, para el gozo y disfrute del Presidente con todos tipo de excesos para sus cuatro esposas. Mujeres e hijos colocados en altos puestos de la administración y empresas paraestatales. La vinculación de los asuntos del Presidente con los negocios de una familia de origen indio, los Guptas, con poder de nombrar y destituir ministros, y conseguir grandes contratas públicas amañadas para beneficio de la familia y amigos. Campaña con compra de votos para afianzar como sucesora a su ex-mujer, cuando finalizara el límite de sus dos mandatos como candidato presidencial. Una larga lista de agravios a los sudafricanos. El poder lo cegó.

El ANC ha vuelto a ofrecer esperanza al país. El año se inauguró con nuevos líderes en el partido que reivindicaban la vuelta a los valores que convirtieron a este movimiento de liberalización en la fuerza política más importante en el país y en el continente africano. Durante el último congreso nacional del partido, Zuma jugaba al póker y apostaba por imponer a su candidata, su ex-mujer, recambio3para mantenerse en la sombra del ejecutivo del partido y del Estado sudafricano. Perdió cualquier posibilidad de obstaculizar los intentos de incriminarle y cortar sus alas en su carrera de expoliación de las arcas públicas en beneficio de los suyos y los Guptas. Sin obstáculos judiciales, sin dolores de cabeza con comisiones de investigación parlamentarias sobre los asuntos de la familia.

El sistema de primarias para la elección de la ejecutiva del partido ANC, y la elección de su presidente y candidato a presidir el país, sigue las pautas democráticas de participación. Delegados elegidos por las bases provinciales son convocados cada cinco años en una conferencia nacional para elegir a la nueva ejecutiva del partido. Alrededor de 4000 delegados votan a los candidatos presentados. Zuma no tenía la baza ganadora en este juego de nombres. Una nueva ejecutiva y un nuevo presidente, Cyril Ramaphosa, se alzaron victoriosos, mientras un sórdido Zuma fruncía el ceño antes de dibujar una sonrisa enlatada trabajada enfrente del espejo. A sabiendas de que los días empezaban a correr en su contra.

Al ANC no le gusta la bicefalia en su estructura piramidal. La co-existencia de un presidente del partido junto a un presidente de la República tenía los días contados desde los inicios de este año. Dos meses fueron necesarios para saltar al vacío y exigir la inmediata dimisión del Presidente de la nación. La recién estrenada ejecutiva del partido ordenaba a Zuma retirarse de la jefatura del país sin paracaídas. Un acto de recambio ejecutivo sin violencia y legal. Sin revueltas partidistas, sin afectar a la maltrecha finanzas del país. Un nuevo presidente fue envestido en el parlamento. Cyril Ramaphosa es el nuevo jefe del país, amado por inversores internacionales, deseado en los corrillos de los barrios de las clases altas sudafricanas. recambio4Un hombre que representa el sueño sudafricano. Un sindicalista que alcanzó la fama en el sector de la minería en los años 80. El principal estratega del ANC durante las negociaciones para la transición democrática del país. El hijo deseado de Nelson Mandela, cuyo amor le llevó a creer que podría ser su sucesor tras su salida del gobierno. Un hombre despechado que canalizó su desdicha de destronado sucesor de Madiba en amasar una fortuna que le ha convertido en el segundo hombre más rico del país, detrás de su cuñado Patrice Motsepe.

Con el desembarco de Ramaphosa en el gobierno sudafricano se han abierto causas judiciales cerradas contra Jacob Zuma, contra ministros caídos de su gabinete. Y los Guptas están huidos en Dubai. Los medios de comunicación se han llenado con selfies del Presidente haciendo footing alrededor de su barrio, Camps Bay, viajando en vuelos regulares. La moneda nacional se ha revalorizado tras unos años de batacazos. Momentos de esperanza para los que fueron los artífices del derrocamiento del sistema racista sudafricano y hoy vuelven a presentarse como los únicos que trabajan por un país en el que pobres y ricos, blancos y negros tengan espacio y un rol que jugar sin perjuicio del otro en la futura Sudáfrica. Magnífica apertura de la obra de relaciones publicas del nuevo gran hombre sudafricano. Entren y vean.

Imprimir

lanochemasoscura