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No soy feliz

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La violencia no es machista ni feminista. Es violencia.

A lo mejor es una tontería, pero no me fío de nada que sale por la tele. Antes sospechaba que todo era una mentira, ahora lo sé. Y nuestros problemas y nuestras guerras y nuestras artes y nuestros logros como Humanidad empequeñecen hasta no tener ningún puto sentido en la inmensidad del cosmos. nosoyfeliz2Estamos a años luz de iniciar el camino. Y además no tenemos ni puta idea del pasado, solo pequeños indicios inconexos. A lo mejor los mayas sabían que en realidad no queda esperanza alguna y decidieron un día, sin más, irse y dejar que todo se lo comiera la selva. Kiko Rivera.

Los ojos blancos que te observan, muy abiertos, desde la oscuridad. Los ojos de la locura y la desesperación. Niños asesinados, la civilización imposible de los summerios, LIttle Richard agonizando, déspotas arropados por mandatarios internacionales y actrices de Hollywood, el sistema que continuará girando, todo atado y bien atado, el concierto de Kiss en Viveiro, torturadores que van a misa los domingos, Bukowski en el matadero, la ignorancia dirigida que se cuela a través de las tablets y los teléfonos móviles de los adolescentes, el Opus dei dirigiendo las universidades españolas, la última película de Tim Burton que es una puta mierda, promociones comerciales que se meten en tu cama, los evangelistas celebrando sus misas cantadas, la censura de nosotros mismos, psicoanalistas argentinos, los bancos dando órdenes y nada más. La literatura agazapada, tras el umbral, esperando a saltarte a la yugular en cualquier momento. Los versos que nunca anotaste. Las palabras que siempre sobran. Tengo la costumbre de leer solo a gente muerta, ya no se le pueden hacer reproches ni tampoco rendir pleitesía… es como más visceral.

A lo mejor es una tontería, pero cuando entro en el garaje miro a ambos lados por si alguien está esperándome para asesinarme. El telepredicador brasileño apenas sabe hablar pero arrastra a la gente a esa especie de frenesí absurdo. Gentuza. Por todos lados gentuza. El mundo, inmenso, es un pedazo de mierda en una copa balón con mucho hielo y una rodaja de limón. Y el diablo le da vueltas esbozando una sonrisa. Y los directivos de todas esas oenegés gastando la pasta en putas que todavía son niñas. Coños y pollas, las únicas certezas.



Las presentadoras que salen por la tele están todas cachondas. Ninguna es fea ni gorda. Y las camareras de la discoteca donde las mujeres entran gratis y los hombres pagamos entrada parecen todas modelos y llevan escotes kilométricos. Las chicas que venden a domicilio contratos con otra compañía nosoyfeliz4telefónica están todas buenísimas. Y las cajeras del supermercado son guapísimas. Las dependientas del Corte Inglés también tienen un buen polvo. Menuda casualidad. Hasta las tertulianas que hablan sobre la cosificación de la mujer y esas cosas están buenas. Me las follaría a todas muertas de dos días.

A lo mejor es una tontería, pero la gente más inútil que conozco tiene los mejores trabajos que te puedas imaginar. Algunos son funcionarios, otros dan cursos de prevención de riesgos laborales, otros son acaudalados empresarios y alguno hasta es concejal. Los cimientos de nuestra civilización erigidos sobre la corrupción y la podredumbre más extremas. Los niños que le chupaban la polla a Tiberio. Gilles de Rais, la mosca en la sopa, Carlos Fabra, volquetes de putas, olor a mierda en el bar, agosto en el polígono industrial. Miriam, Toñi y Desiré. Los soldados israelíes rompiéndole los brazos a esos chavales palestinos con piedras y nos vamos a publicidad.



nosoyfeliz5No soy feliz. Cada día que pasa creo que es un día perdido, desaprovechado. No me llaman amigos constantemente por teléfono para decirme lo maravilloso que soy. No voy a fiestas en Saint Tropez ni a ninguna parte. Aborrezco mi trabajo. No me siento super realizado con nada de lo que hago y mi vida no es una vertiginosa montaña rusa de sentimientos. Odio viajar y casi todas las personas que voy conociendo me parecen unos seres mezquinos y miserables. No sonrío como esa gente que parece saber algo que los demás desconocemos. ¿De qué mierda se ríen? Enseñan su dentadura perfecta que destaca entre las barbas hipster de ellos y los rostros bronceados en solárium de ellas, con las pajitas de sus gin tónics de fresa colgando estudiadamente de la comisura de los labios, con sus aifons en la mesa y sus cerebros vacíos. No tengo Instagram pero estoy pensando en abrirme uno, puedo subir la cagada de cada día, o las mierdas de perro que gentilmente dejan a la puerta de mi casa, o una foto de mi nómina, o mi culo sobre la última portada del Hola, o mis cojones arrugados. Para nada soy feliz. No ando todo el día quejándome ni llorando por las esquinas, pero me resulta curioso que todo el mundo diga siempre todo lo contrario. Siempre tocando los cojones conque “lo importante es ser feliz” y con eso de “yo a pesar de todo soy feliz”. Iros a tomar por culo, panda de majaderos, mentirosos de mierda. Yo soy infeliz. Totalmente infeliz. Infeliz por convicción. No soy ateo ni antimadridista, soy infeliz.

nosoyfeliz7A lo mejor es una tontería, pero cada vez que me acerco al metro o a la parada del bus miro hacia atrás por si algún loco pretende empujarme hacia la muerte. Mi hijo habla todos los días de la muerte, dice que su bisabuelo se va a morir pronto porque es muy viejo. Cuando bajaba las escaleras a la playa de Morazón pensé cuántas veces más las descendería. Pensé que a lo mejor esa sería una de esas imágenes que pasan a toda velocidad por tu mente cuando estás a punto de morir. Creo que haré una última visita a Morazón cuando sepa que la voy a espichar. Procuraré ir cuando haya poca gente y llevarme esa postal al otro lado.

No sé cuántos años tendrías pero recuerdo que fui a tu habitación porque habíamos discutido por algo que ya ni recuerdo. Tú todavía eras un niño. Yo ya era un adolescente. Te pegué con todas mis fuerzas. Quería hacerte daño. Te dejé en tu habitación, llorando. Nunca te pedí perdón. Espero que algún día puedas llegar a perdonarme. Yo aún no lo he hecho.


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Gran blanco

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La mar
violenta
sacude mis heridas
abiertas
y el tiburón
me
huele
a
kilómetros
de
distancia.
Ya viene.

blanco99Vas a morir aunque no lo creas, aunque lleves esos tribales tatuados, aunque salgas a correr todas las mañanas, aunque leas a Ken Follet, aunque te creas tan guay. Vas a morir, pedazo de mierda, aunque hayas visto todas esas series por Netflix, aunque sigas esa dieta tan sana, aunque tengas ese cochazo aparcado en el garaje.

Un primo mío lleva su nombre tatuado en el brazo. Otro se mandó hacer una serpiente alrededor de una espada y al poco tiempo descubrió que ese era el símbolo de ETA. Dos tontos a las tres. Seis mil millones de tontos creyéndonos tan diferentes, siguiendo a pies juntillas las instrucciones que ellos han trazado.

Yo
me metería
en el agua gélida
para desafiar al Gran blanco.
Él me comería
con sus ojos negros
de
muñeca
inexpresiva
y
ese
instante
en
que
dudaría
supondría mi victoria.

blanco5El hombre con el puño en alto en Tiananmén, el rebelde desconocido, icono de la libertad, el héroe anónimo del siglo XX, el desafío al poder, la valentía, el sacrificio de la propia vida en pos del bien común. ¿Qué coño llevaría en esas bolsas?

No soporto toda esta mierda, respirar el mismo aire que respiran Jordi Cruz o María Patiño me revuelve las tripas. Veinteañeros con sus Iphones diciéndome cómo debo pensar, opositores a Correos, ancianos aferrados a sus respiradores en los hospitales, gentuza que ni saluda cuando entra en un bar. Y todos esos libros sobre rock llenos de mentiras.

Espero
en el negror azul
por mi muerte.
Las mandíbulas
que
impasibles
se cerrarán
comiéndose
mi carne
mis huesos
e
incluso
la caca
que lleve en mis intestinos
en ese momento.

blanco444La matanza de Columbine, un concierto de Taburete, Maxim Huerta con el ojete dilatado, Maxim Huerta escribiendo sus novelas, Maxim Huerta en el programa de Ana Rosa, Maxim Huerta Ministro de Cultura, Pedro Sánchez sodomizando a Maxim Huerta, Ana Rosa cagando sobre Pedro Sánchez.

Hombres y mujeres torturados hasta la muerte. Imbéciles creyéndose revolucionarios en sus ratos libres. Veganos. El remedio contra el cáncer. Alejandro Sanz en concierto. Las cartas que nunca fueron enviadas. Selvas arrasadas. Esclavos construyendo estadios de fútbol para el próximo mundial. Campañas para la concienciación de los derechos de las pulgas. Relatos censurados de Celine. Chavales asesinando a otros chavales en directo en Facebook. Trapecistas jubilados. Algernon Blackwood. Tienes sida. El cáncer contra el remedio. Sergi Arola en Telecinco. Gol de España.

Expuesto a todos los males
en el azul,
en la inmensidad,
y el Gran Blanco
acercándose
un poco
más.



Tengo miedo sensato de mi banco, del vecino loco de al lado, de todo este esfuerzo en vano, de los días que pasan iguales, de ver cómo os quedáis sentados callándolo todo, de los himnos, de los ojos tan abiertos de las ovejas, de los partidos de fútbol, del Gobierno. Cada vez que mi hijo sonríe ilusionado, inconsciente, y me mirablanco7, siento un terror y una pena indescriptibles. ¿Qué puedo darle? Heredará mi pobreza. Y poco más.

Todos esos políticos que no han trabajado en su vida dando lecciones de derechos laborales ¿Qué pensarán los anticapitalistas de Podemos de mi jornada laboral de doce horas?

Esas noches en que no puedes dormir y acabas en un pub y entonces, de repente, suena Sitting in the dock on the bay y todo parece ir bien. Otis Redding, la voz de Dios. Y toda esa tristeza contenida en esos cientos de botellas. Vodka con naranja, me da igual la marca. Y sombras que se mueven y recuerdo a mi abuelo: Fructuoso Prieto Carro. Siempre me impresiona cuando mi padre cuenta cómo le pegaba, metódicamente, una vez al mes. Bastaba una mirada suya para que mi padre se cuadrara. "Eran outros tempos”, dice siempre al final de recordar estas cosas.

Piel que corta al tocarla,
cartílagos en vez de huesos
y esa
membraba
que
proteje
sus ojos
del infierno
mientras embiste y da uno de esos gigantescos bocados.
Quiere comerme,
me ha olido,
ya llega.
Lo espero
flotando,
impotente,
esperando
mi
desaparición.

blanco3María dice que tengo depresión. Cómo sabrá ella que llevo dos meses llorando mientras me ducho, sin saber muy bien el motivo. Es un llanto sordo que nace desde las entrañas de más abajo y desaparece en los ojos y la boca entreabiertos. Como el gemido de un demente, largo e insoportable.

Puede que Bo Diddley esté muerto, vale, pero esta noche vive en mí. En esta habitación suena a las cinco de la madrugada Elephant Man, la música que lo anticipó todo, la mezcla perfecta. El legado de Little Richard quedó a buen recaudo. La música del mundo futuro. Amén. Vale la pena vivir solo por escuchar esta canción. Qué es estar vivo sino regocijarse cada día en la vida.

Insondable
como
el
canto
del Gran Blanco
intuyo
su llegada.



Martín arrastra sus patitos de madera. El que va en cabeza es más grande que los tres que lo siguen, los tres pequeños hijitos. Le encantan estos juegos primitivos artesanales. Jugar al fútbol e ir en bici no van mucho con él. Está claro que se parece a mí. Mi pequeño. Mi ilusión. La esperanza de un mundo mejor. Una señora pija de pelo corto le pregunta: “¿Quién lleva de paseo a los patitos?”. “Papá pato”, contestas. “¿Cómo? ¡Mira qué machista nos salió el niño! ¿Y mamá pato?" Replica la señora. Entonces ocurre uno de esos momentos que nunca podre olvidar mientras viva. Miras a esa estúpida y contestas con espontaneidad, como si no pudiera ser de otra forma: “Mamá pato está muerta”.

Y estaban preocupados por la cosificación de la mujer en aquel anuncio de la fiesta de estripers de Toledo. La cosificación del universo sin embargo no les preocupaba mucho, ni la cosificación del alma, ni la cosificación de la poesía, ni la cosificación de los coños y las pollas, blanco6ni la cosificación del ser humano, ni la cosificación de la filosofía, ni la sosificación de Dios, ni la cosificación de la literatura, ni la cosificación de los negros que venden cedés, ni la sosificación de los barrenderos, ni la cosificación de los berberechos.

“Estoy triste porque nadie comprende que soy un tigre”, me cuentas preocupado. Yo sí te comprendo, yo sé que en realidad eres un niño tigre. Eres un depredador que acecha a su víctima desde el muro de la fantasía y la imaginación. Ojalá fuera así por mucho tiempo. No voy a mandarte a ninguno de esos campamentos de verano para niños repipis, quiero que veamos juntos el canal Disney en mi cama por las mañanas y que comamos regalices por la noche sin que se entere tu madre. Quiero aprovechar cada minuto de mi vida contigo, hijo mío.

El Gran Blanco
nunca llega
cuando se le espera.
Y me dejo
morir
no en paz
flotando
a la gélida deriva.

Escucho al Rey en mi coche mientras conduzco al trabajo. Sin futuro, sin dinero, a punto de cumplir los cuarenta pero con esperanza. Nos pueden quitar muchas cosas, pero nunca el rock and roll. Te tengo de mi lado, cariño, qué más puedo pedir. Todavía puedo sentirlo.


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Los Ramones están muertos

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Los Ramones están muertos. Marky Ramone ni siquiera pertenece a la banda original. Se dedica a ir por ahí haciendo caja. Puto payaso. Puta gracia les haría a Johnny, Joey, Dee Dee y Tommy ver lo que ese gilipollas ha hecho con su legado. Ese puñado de canciones ya inmortales, patrimonio de la jodida Humanidad. Los Ramones son mucho más que Rock and roll high school, la puta camiseta de Zara y "Hey ho let´s go!”. Son la ostia que no ves venir, tu cuenta en números rojos, Burnig love de Elvis sonando en el atasco, tu mujer que te llama inmaduro, el penúltimo cubata, mandar currículums con cuarenta tacos y no ir jamás a ninguno de esos conciertos indis. Los fans de los Ramones no van a festivales, se quedan en casa esnifando pegamento o cascándosela. Quedan muchos fans verdaderos de los Ramones, aún queda esperanza para el rock and roll. Muchos han entendido el mensaje. Otros no han entendido una puta mierda… estos últimos son especialmente asquerosos, ese tipo de subnormales obsesionados por encasillar en estilos la música, esclavos de cierta estética y adictos a las novedades musicales. Ramones son una patada en los cojones de la civilización, la piedra filosofal de la juventud, el amor de madre homenajeado en tantos tatuajes, el pulso irrefrenable de la creación, la originalidad que al final siempre se abre paso, latencias del pensamiento crítico, el triunfo de la filosofía, el amigo en el que piensas y te llama por teléfono… Los Ramones no tienen nada que ver con ese miserable de Marky Ramone, que se limitó a plagiar la forma inimitable de tocar de Tommy y a amasar pasta. Marky, jodido hijo de puta, ojalá se te hunda el escenario, ojalá te revienten los ojos. Los fans ramonianos nos encargaremos de lanzarte tomates y mierda mientras caes al foso y te rompes los huesos. Marky Ramone, jodido mercader de miserias, puto batería de saldo, chapero del punk, neofascista ramoniano. Te vi cuando tocaste en Coruña hace unos años con aquel grupo de acompañamiento barato. Sentí asco e incluso lástima, Marky Ramone de los huevos, vete a tomar por culo. Y no vuelvas. Ni siquiera te puedes comparar con otros ramones que vinieron después de la banda original como C.J., que insufló tal vitalidad a la banda que la hizo renacer de sus cenizas. Siempre recordaremos a C.J. cantando The crusher y no tu puta cara de chimpancé. C.J. rubricó grandes discos en solitario tras su brillante paso por la banda, en un acojonante ejercicio de honestidad e integridad, palabras que a ti te sonarán a chino. Incluso Richie, el estridente y genial batera de los coros bestiales de Wart Hog, tiene cien veces más talento y cojones que tú. Joder, no sabes cómo me gustaría partirte la cara. No eres rival para mí. Tendrías que vértelas con noventa y ocho kilos de gallego maestramente repartidos en uno con sesenta y ocho metros de altura. Te haría papilla, joder. Jodido capullo de mierda de Marky Ramone, maricona del charles. Gentuza como tú es la que sobra en este mundo. Haznos un favor y retírate a tu mansión con tus barbitúricos y tu puta mierda. Y no vuelvas.



ramones2Little Richard, sin embargo, está vivo. Sostuve a mi hijo recién nacido en cuanto me lo entregó la matrona. Martín. Llorabas y yo te sujetaba y no sabía qué hacer. Ni me imaginaba que te ibas a transformar en el niño-jaguar que eres. Me encargué de que la primera canción que escuchases en cuanto naciste fuese Send me some lovin´, la mejor canción del mundo. Me encargué de que la sintieras en tu corazón. La bailé para ti, la bailo para siempre que puedo. Y Lucille y Tutti Frutti. Son las mejores canciones que pueden existir. Y también bailamos temas de Elvis, Cramps y, cómo no, de James Brown. Y también te pongo a Chuck Berry y a los Black Crowes y ya casi te sabes Judas el miserable de La Frontera. Y no sé si tendré que seguir toda la vida de camarero y si podré pagar la hipoteca todos los meses. Solo me queda el consuelo de que mis amigos funcionarios y ricos saben que soy el único poeta vivo en mil kilómetros a la redonda y eso me da unas extrañas fuerzas para seguir adelante
día
a
día
con esta puta mierda. Porque la gente que me quiere sabe que hay un lobo en mi pecho que quiere salir. Y mientras veo cómo las pijas de Oleiros presentan sus libros de poesía para malfolladas quiero creer que queda esperanza. Tengo fe, Señor, apiádate de mi. Perdona mis pecados. Soy un hombre fuerte y no temo a nada.



ramones3Todos los días leo la prensa buscando la muerte de Little Richard. Saboreo cada día que comparto contemporaneidad con ese negro, con ese genio absoluto. Deseo su muerte para sentirme importante y la rechazo para sentirme insignificante. Lleve tres y pague dos.

Te sostuve en mis brazos, hijo mío. Estabas ensangrentado y acababas de salir de tu madre y yo no sabía qué hacer. No quise llorar allí delante de la matrona y de todas aquellas enfermeras así que te sostuve en mis brazos y te miré mientras llorabas. Ahora yo también lloro como un subnormal mientras escribo estas líneas que espero leas algún día. Trabajo setenta horas semanales por mil ciento sesenta y tres euros al mes, si eso no es un crimen que venga alguien a contármelo.


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